Configuración de sensibilidad
Calibramos los arcos detectores según el perfil de riesgo del evento y el plan de seguridad, para detectar lo relevante sin disparar falsas alarmas que frenen el ingreso.
Control de Acceso — Detección de Metales
La barrera física que impide que un arma o un objeto prohibido entre al recinto. Filtramos lo peligroso con equipo propio y personal entrenado, sin convertir la puerta en un cuello de botella.
Subcategoría del servicio de control de acceso para eventos de SEPRIEV. Operamos con equipo propio: arcos detectores de paso, detectores de mano (wand) e inspección de bolsos, con sensibilidad configurable por perfil de riesgo.
Hasta 1,200 ingresos por hora por punto, con personal femenino para la revisión de mujeres y punto de resguardo de objetos. Se integra con la gestión de multitudes en el acceso. Licencia DGSSP y STPS.
Trayectoria comprobada en seguridad para eventos a nivel nacional.
Más de 500 eventos protegidos, 1,000 guardias certificados y 15 años de operación respaldan cada cifra. No son números de marketing: corresponden a operativos reales ejecutados en conciertos, ferias, eventos corporativos y masivos en todo México.
El dato que más nos enorgullece es el cero: cero incidentes graves a lo largo de nuestra trayectoria. Es el resultado de la planeación anticipada, el personal certificado y los protocolos documentados que aplicamos en cada evento, sin importar su escala.
La detección de metales es eficaz cuando equilibra dos objetivos en tensión: detectar todo lo relevante y mover la fila rápido. Se logra con equipo calibrado, varios carriles y un protocolo de revisión bien definido.
Combinamos arcos de paso, detectores de mano e inspección de bolsos, con la sensibilidad ajustada al perfil de riesgo del evento y una política de objetos prohibidos comunicada al público con antelación.
El protocolo cuida el trato: revisión proporcional, personal femenino para la revisión de mujeres y un punto de resguardo con registro para los objetos retenidos.
La detección de metales es la barrera física que impide que un arma o un objeto prohibido entre al recinto. SEPRIEV la opera con equipo propio —no rentado— y personal entrenado específicamente para el rol, combinando arcos detectores de paso, detectores de mano para la revisión secundaria y la inspección de bolsos. El objetivo es filtrar lo peligroso sin convertir la puerta en un cuello de botella.
Los arcos detectores de metales fijos se calibran según el tipo de evento y el perfil de riesgo definido en el plan de seguridad. Operar con equipo propio garantiza que esté siempre en óptimas condiciones y que la sensibilidad se ajuste para detectar lo relevante sin disparar falsas alarmas que frenen el ingreso.
Cuando el arco genera una señal, el detector de mano localiza el objeto con precisión en la revisión secundaria, sin necesidad de una revisión invasiva. El personal que opera estos equipos mantiene una cadencia de ingreso alta incluso en los picos de demanda.
La revisión incluye la inspección de bolsos y mochilas conforme a una política de objetos prohibidos definida con el organizador y comunicada al público con antelación, para que el filtro sea ágil y predecible y no genere discusiones en la puerta.
Un buen filtro de detección es invisible cuando funciona: el público entra ágilmente y solo se detiene a quien hay que revisar. SEPRIEV equilibra velocidad, trato y control —con personal femenino para la revisión de mujeres y un punto de resguardo para los objetos retenidos— porque la primera impresión del evento ocurre, literalmente, en la puerta.
Procesamos hasta 1,200 personas por hora por punto de acceso, con varios carriles y personal entrenado para mantener el flujo en los picos de demanda. Un filtro lento no solo molesta: genera aglomeraciones peligrosas en el exterior del recinto.
Calibramos la revisión al perfil de riesgo del evento, con personal femenino para la revisión de mujeres y un protocolo de trato respetuoso en cada punto. El personal está capacitado para resolver inconformidades sin escalar el tono.
Los objetos prohibidos se retienen en un punto de resguardo identificado y con registro. Al cierre, las personas reclaman los objetos no peligrosos; los objetos ilegales se entregan a la autoridad. Todo queda documentado para evitar disputas.
La política de objetos prohibidos se define con el organizador y se comunica al público antes del evento. Estos son los objetos que el filtro de detección busca interceptar en el acceso.
La diferencia entre un filtro que protege y uno que solo estorba está en el equipo, la calibración y el trato. Hacerlo bien evita tanto el arma que se cuela como la fila que colapsa el ingreso.
Arcos y detectores propios, siempre calibrados y en óptimas condiciones.
Ajustada al perfil de riesgo del evento para detectar lo relevante sin falsas alarmas.
Hasta 1,200 personas por hora por punto, sin convertir la puerta en un cuello de botella.
Personal femenino para la revisión de mujeres y trato respetuoso en cada punto.
Detector de mano e inspección de bolsos para localizar el objeto sin revisión invasiva.
Punto de resguardo de objetos retenidos, con devolución al cierre o entrega a la autoridad.
Un proceso de cuatro fases para detectar lo relevante con el mejor trato y la mayor cadencia.
La detección de metales no es solo poner un arco en la puerta: requiere calibrar la sensibilidad al evento, organizar los carriles para sostener la cadencia y definir un protocolo de revisión secundaria y resguardo respetuoso.
Con equipo propio y personal entrenado específicamente para el rol, el filtro intercepta lo peligroso sin generar las aglomeraciones que un acceso lento provoca en el exterior del recinto.
Calibramos los arcos detectores según el perfil de riesgo del evento y el plan de seguridad, para detectar lo relevante sin disparar falsas alarmas que frenen el ingreso.
Cada asistente pasa por el arco detector de paso; el flujo se mantiene ágil con varios carriles y una cadencia alta para evitar cuellos de botella.
Ante una señal del arco, el detector de mano localiza el objeto con precisión, junto con la inspección del bolso o mochila cuando corresponde, siempre con trato respetuoso.
Los objetos prohibidos se retienen en un punto de resguardo con registro, para su devolución al cierre o su entrega a la autoridad si son ilegales.
La detección de metales es una de las capas del control de acceso, junto con la validación de boletos y el conteo de aforo. Es especialmente crítica en conciertos, eventos masivos y deportivos, donde el filtro de objetos define la seguridad del recinto.
El servicio principal del que forma parte esta subcategoría: validación de boletos, credencialización y aforo en tiempo real.
Control de multitudes y accesos por sector para eventos musicales, donde la detección de metales es clave.
Filtros de acceso y detección a escala de +10,000 asistentes, con centro de comando y mando unificado.
Filtros y revisión por sección en estadios, con control de pirotecnia y objetos prohibidos.
Cuéntanos el aforo, el número de accesos y la política de objetos de tu evento, y dimensionamos los arcos, los carriles y el personal. Propuesta en menos de 24 horas.
Cada evento tiene riesgos distintos y una cotización seria empieza por entenderlos. Cuéntanos el tipo de evento, el aforo y el recinto, y te enviamos una propuesta con el número de elementos recomendado, el plan operativo y el desglose de costos en menos de 24 horas.
Trabajar con SEPRIEV significa personal certificado DGSSP y STPS, protocolos documentados y coordinación con Protección Civil y autoridades locales. Más de 500 eventos protegidos sin incidentes graves respaldan cada propuesta, sin compromiso de contratación.
Equipo propio: arcos detectores de metales de paso (walk-through), detectores de metales de mano (wand) para la revisión secundaria y equipo para la inspección de bolsos y mochilas. No rentamos el equipo, lo que garantiza que siempre esté calibrado y en óptimas condiciones.
Es propio. Operar con equipo propio nos permite mantenerlo siempre en óptimas condiciones, calibrarlo según el perfil de riesgo de cada evento y no depender de la disponibilidad ni del estado de un proveedor externo.
Hasta 1,200 personas por hora por punto de acceso, con una revisión de menos de 30 segundos por persona. El personal mantiene una cadencia alta incluso en los picos de demanda, evitando los cuellos de botella que generan presión en el exterior del recinto.
Cuando el arco de paso genera una señal, el asistente pasa a una revisión secundaria con detector de mano (wand) que localiza el objeto con precisión, sin necesidad de una revisión invasiva. El protocolo está diseñado para ser efectivo y respetuoso a la vez.
Sí. Asignamos personal femenino para la revisión de asistentes mujeres en cada punto de acceso, con un protocolo de trato respetuoso y una revisión proporcional al perfil de riesgo del evento.
Los objetos retenidos se almacenan en un punto de resguardo identificado, con registro. Al finalizar el evento, las personas pueden reclamar los objetos no peligrosos; los objetos ilegales se entregan a la autoridad correspondiente.
Sí, bajo solicitud. Para eventos de alto perfil incorporamos unidades caninas (K-9) antiexplosivos para la revisión previa del recinto, complementando la detección de metales en los accesos.
Los arcos detectores de metales operan con campos electromagnéticos de baja intensidad. Aun así, para personas con marcapasos, embarazadas o quien lo solicite, ofrecemos una revisión alternativa con detector de mano o inspección manual, sin obligar el paso por el arco.
Sí. Habilitamos un carril de revisión accesible con inspección manual y detector de mano para personas con discapacidad, sillas de ruedas o quien no pueda pasar por el arco, coordinado con el organizador.
La detección de metales es una capa del control de acceso: opera junto con la validación de boletos y el conteo de aforo en el mismo punto de ingreso, de modo que verificación, revisión y registro ocurran en un solo movimiento.
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